Es posible que estemos disfrutando mucho de la tregua frente a lo que parece haber sido el verano más caluroso que se recuerde. Sin embargo, los días más frescos que se avecinan, aunque de temperatura más agradable, también traen consigo algunos detalles en los que quizás no queramos pensar; detalles que van más allá de las temperaturas gélidas y las carreteras heladas.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), estamos al inicio de la temporada de gripe. Los CDC señalan que, desde octubre hasta mayo, el virus de la gripe afecta a cualquier persona que pueda contraerlo. Los meses de mayor incidencia, indican, son diciembre y enero.
“Ya estamos ofreciendo la vacuna contra la gripe,” afirmó Katie Davis, subdirectora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Pueblo. Davis recomienda, especialmente a los jóvenes y a las personas mayores, vacunarse contra la gripe “antes de finales de octubre.” El departamento también ofrece inmunización contra el COVID y el VRS. Las siglas VRS corresponden al virus respiratorio sincitial, un virus que suele afectar a bebés y a personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Aunque Davis comenta que no se prevé una incidencia elevada de gripe para esta temporada, es importante saber que la influenza puede ser peligrosa. Cada año, la gripe conlleva sus propias tasas de mortalidad. El año pasado, los CDC registraron más de 6,500 muertes en Estados Unidos, lo que equivale a 1.9 fallecimientos por cada 100,000 habitantes. Los casos graves de gripe también pueden derivar en hospitalización.
La última vez que la influenza se declaró epidemia de salud pública fue en 2009. Ese año ocurrió la pandemia de H1N1, durante la cual los CDC reportaron “cientos de miles de hospitalizaciones.” A nivel mundial, esa misma variante del virus cobró más de 300,000 vidas.
En un contexto histórico más reciente, la gripe de Hong Kong de 1968 golpeó con gran virulencia. Ese año, los CDC registraron más de 100,000 muertes en Estados Unidos y hasta cuatro millones de fallecimientos en todo el mundo. No obstante, aunque los funcionarios de salud pública confían en poder manejar la cepa de este año, también señalan que los años del COVID y la “Gran Gripe” dejaron lecciones sobre los virus que nunca deben olvidarse.
Las muertes por COVID en Estados Unidos superaron el millón, mientras que a nivel mundial se estima que hubo más de siete millones de fallecimientos. Sin embargo, la historia nos advierte que ningún virus debe subestimarse. Se calcula que la gripe de 1918 causó hasta 50 millones de muertes en todo el mundo, incluidas más de 675,000 en Estados Unidos; cabe destacar que, en aquel entonces, la población estadounidense era de apenas 103 millones de habitantes.
La gripe puede tener diversos efectos. En algunos casos, se manifiesta con dolores y fiebre, pero desaparece en cuestión de una semana; en otros, puede prolongarse y provocar un dolor intenso. No obstante, la vacuna contra la gripe (que, si bien no garantiza evitar el contagio, sí ayuda a que los síntomas sean más leves) reduce la gravedad de la enfermedad.
Asimismo, Davis aclara que no es cierto, aunque muchos sigan afirmándolo cada año, que la vacuna contra la gripe provoque la enfermedad. En este punto, es tajante: “No se puede contraer gripe a través de la vacuna.”
En Pueblo, las vacunas contra la gripe estarán disponibles en diversos lugares, incluidas las farmacias, y para algunas personas serán gratuitas. Davis explica que los seguros suelen cubrir los gastos, aunque recomienda consultar primero con la compañía aseguradora. Para otras personas, el costo se determinará según una escala de precios. Aunque el departamento de salud de Pueblo dará prioridad a los residentes de la ciudad y el condado, no se rechazará a nadie, aseguró.
Davis reconoce que tanto la vacuna contra la gripe como la de el COVID pueden tener efectos secundarios. Sin embargo, molestias leves o sensación de letargo tras la vacunación son preferibles, con creces, a contraer el virus. Una de las razones por las que Davis recomienda vacunarse contra la gripe a tiempo es que el organismo suele tardar unas dos semanas en desarrollar inmunidad; lo mismo ocurre con la actualización de las vacunas contra el COVID.





