En la comunidad hispana, los ancianos son honrados y respetados; a menudo pasan sus últimos años conviviendo con sus familias. Gozan de la más alta estima, especialmente a medida que los abuelos y abuelas alcanzan sus años dorados. Las familias hispanas también son conocidas por cuidar de sus padres y abuelos ancianos, y rara vez consideran la posibilidad de internarlos en una residencia de ancianos.
Se encuentran protegidos entre familiares y amigos, y su seguridad y bienestar constituyen una prioridad absoluta.
En los últimos años, debido al alcance de Internet y las redes sociales, los estafadores han puesto a los ancianos en su mira con gran rapidez y facilidad, empleando tácticas que involucran llamadas telefónicas, Internet y correo electrónico; como resultado, logran despojar a los adultos mayores de los ahorros de jubilación que acumularon a lo largo de toda una vida.
Las tácticas empleadas a menudo consisten en el uso de mensajes grabados que imitan la voz de algún familiar. La llamada tiene como objetivo informar a la víctima que un ser querido (hijo, hija, sobrino o sobrina) se encuentra en problemas y necesita dinero. Utilizan el mensaje grabado (cuya voz suena idéntica a la del familiar) como prueba, y manipulan a la víctima para que envíe dinero con el fin de ayudar a su ser querido.
Otra táctica utilizada consiste en llamar a la víctima para anunciarle que ha ganado la lotería y que, para cobrar el premio, lo único que debe hacer es pagar primero los impuestos correspondientes a dicha ganancia. Persuaden a la víctima para que realice una transferencia bancaria o un giro de dinero en relación con un supuesto billete de lotería premiado, el cual resulta ser fraudulento.
Las estafas de inversión constituyen otra vía para atraer a la víctima hacia esquemas fraudulentos de enriquecimiento rápido. Las estafas relacionadas con criptomonedas y otras inversiones están experimentando un repunte dentro de la comunidad de adultos mayores.
Tengan presente que los adultos mayores, tales como padres o abuelos, pueden llegar a entablar conversaciones telefónicas con estafadores debido a la soledad, a la necesidad de dinero o porque han sido engañados al creer que sus familiares se encuentran en apuros y requieren su ayuda.
Con frecuencia, los estafadores buscan aprovecharse de la falta de fluidez de las víctimas en el idioma inglés o de su desconocimiento sobre el funcionamiento de las agencias gubernamentales y las empresas. Se ha documentado que los estafadores se hacen pasar por funcionarios gubernamentales, amenazando con arrestar y deportar a los inmigrantes si estos no efectúan los pagos exigidos.
Protejan a sus adultos mayores educándolos acerca de todos los tipos de estafas existentes. Recuérdenles que nunca deben compartir información personal ni bancaria con nadie. Adviértanles que, si una oportunidad de inversión parece demasiado buena para ser verdad, es muy probable que no lo sea.
Familiares: manténganse activos y presentes en la vida de sus adultos mayores. Manténganlos informados sobre todas las estafas, incluidas las más recientes. Lamentablemente, a medida que sus familiares envejecen, a menudo se sienten solos y pueden tender a compartir información personal con desconocidos.
Si usted o un adulto mayor tienen sospechas acerca de una llamada telefónica, una actividad o una persona, por favor llame la Línea de ayuda de la AARP Fraud Watch Network – 877-908-3360, para reportar cualquier actividad sospechosa.








