Las recomendaciones son más fáciles de seguir y ayudan a proteger a quienes corren mayor riesgo.
Los CDC publicaron hoy recomendaciones actualizadas sobre cómo las personas pueden protegerse a sí mismas y a sus comunidades de los virus respiratorios, incluido el COVID-19. La nueva guía aporta un enfoque unificado para abordar los riesgos de una variedad de enfermedades virales respiratorias comunes, como COVID-19, gripe y VRS, que pueden causar importantes impactos en la salud y tensión en los hospitales y los trabajadores de la salud. Los CDC están actualizando las recomendaciones ahora porque en EE. UU. hay muchas menos hospitalizaciones y muertes asociadas con el COVID-19 y porque tenemos más herramientas que nunca para combatir la gripe, el COVID y el VRS.
“El anuncio de hoy refleja el progreso que hemos logrado en la protección contra enfermedades graves causadas por el COVID-19”, dijo la directora de los CDC, Dra. Mandy Cohen. “Sin embargo, aún debemos utilizar las soluciones de sentido común que sabemos que funcionan para protegernos a nosotros mismos y a otros de enfermedades graves causadas por virus respiratorios; esto incluye la vacunación, el tratamiento y quedarnos en casa cuando nos enfermamos”.
Como parte de la guía, los CDC brindan recomendaciones activas sobre medidas y estrategias básicas de prevención:
- Mantenerse al día con la vacunación para proteger a las personas contra enfermedades graves, hospitalización y muerte. Esto incluye gripe, COVID-19 y RSV, si es elegible.
- Practicar una buena higiene cubriéndose al toser y estornudar, lavarse o desinfectarse las manos con frecuencia y limpiar las superficies que se tocan con frecuencia.
- Tomar medidas para lograr un aire más limpio, como traer más aire fresco del exterior, purificar el aire interior o reunirse al aire libre.
Cuando las personas se enferman con un virus respiratorio, la guía actualizada recomienda que se queden en casa y alejados de los demás. Para las personas con COVID-19 e influenza, hay tratamiento disponible que puede disminuir los síntomas y reducir el riesgo de enfermedad grave. Las recomendaciones sugieren regresar a las actividades normales cuando, durante al menos 24 horas, los síntomas mejoren en general y, si había fiebre, ésta haya desaparecido sin el uso de un medicamento para reducir la fiebre.
Una vez que las personas reanuden sus actividades normales, se les alienta a adoptar estrategias de prevención adicionales durante los próximos cinco días para frenar la propagación de la enfermedad, como tomar más medidas para lograr un aire más limpio, mejorar las prácticas de higiene, usar una mascarilla que se ajuste bien, mantener la distancia con los demás, y/o hacerse pruebas de virus respiratorios. Es especialmente importante reforzar las precauciones para proteger a quienes corren mayor riesgo de sufrir enfermedades graves, incluidos los mayores de 65 años y las personas con sistemas inmunitarios debilitados. La guía actualizada de los CDC refleja cómo han cambiado las circunstancias en torno al COVID-19 en particular. Si bien sigue siendo una amenaza, hoy en día es mucho menos probable que cause enfermedades graves debido a la inmunidad generalizada y a las mejores herramientas para prevenir y tratar la enfermedad. Es importante destacar que los estados y países que ya han ajustado los tiempos de aislamiento recomendados no han visto un aumento de hospitalizaciones o muertes relacionadas con el COVID-19.
Si bien no todos los virus respiratorios actúan de la misma manera, adoptar un enfoque unificado para limitar la propagación de enfermedades hace que las recomendaciones sean más fáciles de seguir y, por lo tanto, más probables de ser adoptadas y no depende de que los individuos realicen pruebas de detección de enfermedades, una práctica que, según los datos, es desigual.
“La conclusión es que cuando las personas siguen estas recomendaciones prácticas para evitar enfermarse y protegerse a sí mismas y a los demás si se enferman, se ayudará a limitar la propagación de virus respiratorios, y eso significará que menos personas experimentarán enfermedades graves. ”, dijo el Dr. Demetre Daskalakis, director del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias. “Eso incluye tomar mayores precauciones que puedan ayudar a proteger a las personas que corren un mayor riesgo de enfermarse gravemente”.
La guía actualizada también incluye secciones específicas con consideraciones adicionales para las personas que tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente por virus respiratorios, incluidas las personas inmunocomprometidas, las personas con discapacidades, las personas que están o estuvieron recientemente embarazadas, los niños pequeños y los adultos mayores. Los virus respiratorios siguen siendo una amenaza para la salud pública. Los CDC seguirán centrando sus esfuerzos en garantizar que el público tenga la información y las herramientas para reducir el riesgo de enfermedades respiratorias protegiéndose a sí mismos, a sus familias y a sus comunidades.
Esta guía actualizada está destinada a entornos comunitarios. No hay cambios en la guía sobre virus respiratorios para entornos de atención médica.
Fuente: CDC.gov











El voto latino en víspera de una hazaña
Mucha gente sabe que los latinos representan la minoría más grande de los Estados Unidos. Ese hecho se hizo oficial el 22 de enero del 2023.
La parte política de esa estadística revela que debido a razones de importancia histórica y económica eso no ha significado una participación completa de la comunidad en el proceso político de nuestra democracia.
El censo del 2000 muestra que los latinos representaban el 12.5 por ciento de la población, pero, en el mismo año solamente 7 por ciento del voto. En contraste los afroamericanos cuyo segundo lugar minoritario usurparon los latinos representaban el 10 por ciento del voto. La elección de Obama en el 2008 elevó el voto negro al 13 por ciento cientos los latinos aumentaron su porción del voto solamente al 9 por ciento.
El crecimiento lento del voto latino aseguró que la comunidad latina mantuviera el tercer lugar tras las comunidades blancas y afroamericanas en las elecciones presidenciales del 2016 y el 2020. Esto ocurría a pesar de que la mitad del crecimiento de la población nacional desde el 2000 fuese latina.
El crecimiento de la población de apellido español ha estado aclarando tanto que uno de cada cinco ameri- canos (19.1 por ciento) ahora es latino. Además el centro de investigaciones PEW proyecta que el voto latino alcance el segundo lugar del electorado elegible para el voto en las elecciones nacionales con un porcentaje de 14.7 por ciento.
El crecimiento también lo impulsan los millones de latinos jóvenes que cumplen 18 años anualmente al mismo tiempo que la población mayoritaria pierde millones de votantes. Esto se ha converti- do en un hecho que incomoda a América.
La dura verdad es que el cambio en la trayectoria del voto es una de las razones por las que hay mucha division en el país. El temor de perder la mayoría democrática ha estimulado legislación contra el voto al nivel nación y barreras o restricciones para el voto en varios estados.
Más siniestro aún es la apariencia de grupos radicales que ven la superioridad blanca como un derecho civil. Me acuerdo del incidente en Charlottesville, Virginia en el 2017 donde los manifestantes derechistas coreaban “Sangre y Tierra” (un lema Nazi), “Rusia es nuestro aliado” y “No nos reemplazarán,” (tomado del lema: “los judíos no nos reemplazarán).
El último lema se dirige claramente a las minorías en este país que juntos se convierten en una nueva may- oría. Aunque las caras conflictivas de la nación parecen ser blancas y negras, es la demográfica latina más amenazante gracias a los que buscan asilo ahora en las fronteras sureñas, que parecen más preocupantes.
La población de los Estados Unidos ha llegado a un punto en el cual la tasa de natalidad no puede crecer o duplicar sus números. Esto está creando una escasez de manos de obra en los campos agrícolas y las ciudad de nuestra nación.
Los inmigrantes siempre han desempeñado un papel importante en nuestro crecimiento y desarrollo en América. Esto no ha cambiado.
Los sentimientos anti-inmigrantes guardados por muchos en este país tampoco es un cambio. Lo que ha cambiado es que los personajes en este ciclo inmigratorio son de nuestro hemisferio y son latinos.
El crecimiento de la comunidad latina se está haciendo un debate nacional. La hazaña que nuestro derecho al voto representa se va a notar.
El crecimiento continuo de la población latina es parte de una jornada larga que comenzó cuando los primeros europeos llegaron a América. El futuro es una cuestión de destino.
Las opiniones expresadas por David Conde no son necesariamente los puntos de vista de laVozColorado. Comentarios y respuestas se pueden dirigir a News@lavozcolorado.com